Las asociaciones sectoriales y las empresas adheridas son el gran patrimonio de CROEM.

Estamos haciendo una confederación más unida, más fuerte y más integradora con el único fin de defender los intereses empresariales ante todas las instancias y en todos los ámbitos de actuación.

CROEM encara la segunda mitad del año en una situación óptima para consolidar su condición de interlocutor imprescindible en los foros donde se debata el desarrollo económico de nuestra región y en el gran referente de una sociedad responsable y comprometida con la tarea de trabajar en beneficio del interés general.

El empresario ha dado un paso al frente y ha afirmado con rotundidad que quiere ser CROEM. Gracias al apoyo de las asociaciones sectoriales y, en particular, de las empresas adheridas, ganamos en representatividad y en influencia.

La confederación regional es el punto de encuentro de los empresarios y el punto de partida de quienes aspiran a serlo.

Entre todos haremos la CROEM del siglo XXI.